jueves, 7 de abril de 2011

DIA DE ANDALUCÍA


La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!,
¡Pedid tierra y libertad!,
Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad.

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos:
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!,
¡Pedid tierra y libertad!,
Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad.
AUTOR:Blas Infante
De Wikipedia, la enciclopedia libre



Retrato de Blas Infante, realizado sobre azulejos, situado en la avenida Blas Infante de Jerez.
Blas Infante Pérez de Vargas (Casares, 5 de julio de 1885Sevilla, 11 de agosto de 1936), político español, considerado oficialmente por el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Andalucía como el «Padre de la Patria andaluza»,[1] por ser el máximo ideólogo del andalucismo
político en todas sus vertientes, regionalista, federalista y nacionalista. Infante alternó las tareas de notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista, además de ser un lector voraz y gran conferenciante. Varios libros suyos fueron publicados en vida del autor, así como póstumamente.[2] Además se conservan numerosísimos manuscritos inéditos suyos.[3] La Fundación Centro de Estudios Andaluces de la Junta de Andalucía, adquirió en 2001 la casa de Blas Infante en Coria del Río para convertirla en casa-museo como patrimonio histórico y cultural andaluz. Es homenajeado anualmente cada 28 de febrero con motivo de la celebración del Día de Andalucía.


José del Castillo DíazEra hijo de un rico estanciero que compró la estancia de Santa Catalina, que había pertenecido a la Compañía de Jesús, donde pasó su infancia. Estudió en el Colegio de Monserrat, de la ciudad de Córdoba, pero no completó sus estudios de derecho.
Heredó el manejo de la estancia de su padre, y pasó su juventud entre las actividades rurales y las milicias urbanas y de las fronteras con los indios. Formó parte de las tropas enviadas por Córdoba a combatir las invasiones inglesas al mando del virrey Sobremonte.
Conocida la Revolución de Mayo en Córdoba, un grupo de realistas pretendió hacerle frente, dirigidos por el ex virrey Santiago de Liniers, el gobernador Juan Gutiérrez de la Concha y el obispo Rodrigo de Orellana. También estaba con ellos un cuñado de Díaz, pero éste se negó a prestarles obediencia y se hizo cargo del mando militar cuando los realistas dejaron la ciudad, huyendo de las tropas patriotas, que los fusilarían poco más tarde.
Fue confirmado en el mando de las fuerzas de la provincia por la Primera Junta y fue ascendido a coronel. Envió varios contingentes de voluntarios al Ejército del Norte y personalmente hizo importantes donaciones de caballos y ganado.
Cuando el gobernador Juan Martín de Pueyrredón dejó Córdoba camino al Alto Perú, fue miembro de la Junta Subalterna que gobernó la provincia por unos meses en 1811. Más tarde fue comandante e de armas de la provincia y gobernador provisorio en más de una oportunidad. Pero a fines de 1813 fue desplazado por orden del Segundo Triunvirato, obsesionado con ubicar oficiales porteños en todos los puestos de importancia en las provincias.
Desde esa época comenzó a gestarse un movimiento tendiente a lograr la autonomía local en Córdoba, como en casi todas las demás provincias. En 1815, el gobernador era Francisco Ortiz de Ocampo, que vio crecer la oposición interna. En marzo de ese año, el caudillo federal José Artigas ayudó a separarse de la tutela de Buenos Aires a la provincia de Santa Fe, y desde allí amenazó con invadir la provincia de Córdoba, cosa que en realidad no estaba en condiciones de hacer.
PARA MI ANDALUCÍA ES: Blas Ifante y toda la gente que vive en Andalucía y el vino y el pan tan bueno.

jueves, 31 de marzo de 2011

DE LA ACEITUNA AL ACEITE

lunes, 7 de febrero de 2011

DENSIDAD

EL GATO MIEDOSO



León era un gato de familia. Todos los días se echaba la siesta, comía patatas y carne. Pero había unos ratones que le daban la lata. El ratón dijo:
-Vamos a dar la lata.
Eran cinco ratones. Al gato le daban miedo. Todos los días algún ratón le mordía el rabo, una oreja o algún dedo del pie. Algunos días el gato se iba a la calle con su amigo Felipe. Felipe dijo:
-Esto es zona de perros no de gatos.
León dijo:
-¡Que mas da!
Salió un perro. El perro dijo:
-Gatos iros de aquí ahora mismo.
Los gatos huyeron. León se fue a casa con Felipe. León dijo:
-Ten cuidado, hay ratones.
Felipe dijo:
-¿Por qué lo dices?
Es que me dan miedo los ratones.
Felipe dijo:
-¿Te dan miedo los ratones? Yo me los como.
León dijo:
-¡Que asco!
Y los ratones salieron a dar la lata al gato.
León dijo:
-¡Que capullos!
Felipe estaba cazando ratones. León se cabreó y se puso a cazar ratones. A uno lo ató del rabo para torturarlo. A otro lo ahogó en la pecera. Otro lo tiró por el 5 piso. A otro lo pisó con el pie. Y otro se sentó encima de el y se tiró dos pedos. El gato se quedó muy tranquilo.